A lo largo de la
historia, no vamos a negar las diferencias que hay entre la figura de la mujer
y la del hombre. Desde los inicios de la humanidad, las mujeres han sido
inferiores a los hombres, teniendo menos derechos que ellos, y viĂŠndose como
personas que no se valĂan por sĂ mismas, esto ha perdurado con el paso de los
aĂąos, evolucionando muy lentamente, a fecha de hoy se ha visto que esto no es
asĂ, sĂ que se puede admitir que hay diferencias genĂŠticas ya que esto es
innegable, pero no por eso tienen que tener menos derechos que los hombres.
CentrĂĄndonos en el
ĂĄmbito deportivo, la relaciĂłn mujer deporte nunca ha sido muy buena, ya que las
mujeres tenĂan el papel reproductivo, de cuidar a la familia. Y El deporte fue
creado paras los hombres, siendo sinĂłnimo de unos valores masculinos, como son
la agresividad, competiciĂłn, lucha…; ya en la antigua Grecia no se dejaba entra
a las mujeres en los estadios, sĂłlo las mujeres solteras podĂan asistir a los
juegos.
Durante el siglo
XIX y principios XX la mujer solo practicaba gimnasia, tenis, nataciĂłn, danza y
deportes en los que se educarĂĄ a la mujer a tener unos modales adecuados, y una
postura higiĂŠnica, es decir, habĂa un estereotipo femenino donde se buscaba la
estĂŠtica a travĂŠs de cuerpos delgados, flexibles, elegantes, con curvas,
dĂŠbiles, donde solo eran permitidos unos movimientos determinados, que no se
asociarĂĄn a lo masculino. Mientras que los hombres sĂ que podĂan participar en
deportes de contacto, con adversario ya que la construcciĂłn social del
estereotipo del cuerpo del hombre es de somatotipos fuertes, musculosos,
corpulentos, resistentes, atlĂŠticos, es decir, un cuerpo funcional y
productivo, hecho para competir y trabajar en deportes que requieren de
esfuerzos extremos.
Poco a poco estos
estereotipos de la mujer y del hombre fueron desapareciendo, con la apariciĂłn
del deporte moderno, fue aquĂ cuando hubo un gran aumento de la participaciĂłn
femenina, creĂĄndose los distintos organismos y federaciones, sobre todo en la
segunda mitad del siglo xx. AsĂ, en Suecia en 1912 participaron 57 atletas
femeninas. En Paris en 1924 ya fueron trescientas. Pero el camino hacia la
paridad no comenzĂł a bosquejarse hasta la dĂŠcada de 1980. Las mujeres han
debido superar tĂłpicos difĂciles: se teme que pierdan su feminidad, que se
musculen demasiado o se vuelvan estĂŠriles. Este aumento, se debe a la bĂşsqueda
de las mujeres de sus derechos y de su igualdad frente a los hombres, todo esto
ha desencadenado en todos los paĂses y estructuras de la sociedad nuevas leyes que favorezcan la
igualdad de gĂŠnero.
En la actualidad,
la mujer se ha equilibrado bastante con el hombre, ya que se ha luchado por sus
derechos y su equidad, pero esta igualdad no es del todo real, ya que aunque se
haya mejorado mucho, en todos los ĂĄmbitos de la sociedad, la mujer sigue
ocupando cargos inferiores, y las que ocupan un cargo superior, son un nĂşmero
reducido; esto tambiĂŠn se puede ver en el mundo del deporte, puesto que, como
seĂąala Hargreaves (1993) la hegemonĂa masculina en el deporte es mĂĄs resistente
al cambio que en cualquiera otra ĂĄrea.
Esto se debe a que
en muchas disciplinas deportivas, sobre todo en las que tienen, mĂĄs tirĂłn o
audiencia, no es lo mismo un deportista de ĂŠlite masculino que femenino, por
ejemplo en el mundo del fĂştbol o del baloncesto, no se televisa la liga regular
femenina, solo se televisan los juegos olĂmpicos o mundiales; ademĂĄs las
dificultades econĂłmicas que tienen estos club son infinitamente superiores a
las de los clubs masculinos, por no hablar de horarios de competiciĂłn,
salarios, subvenciones etc…
A continuaciĂłn para tratar el tema, se va a analizar la Encuesta Nacional de HĂĄbitos Deportivos del Consejo Superior de Deportes,
realizada por el Centro de Investigaciones SociolĂłgicas.Este cuestionario
consta 81 preguntas, categorizadas segĂşn las distintas variables sociodemogrĂĄficas
(edad, gĂŠnero, ideologĂa, estatus socioeconĂłmico….).
En la actualidad, el 48,6% de los encuestados, piensan que la prĂĄctica
deportiva esta igual de extendida entre hombres y mujeres, y el 36, 2% piensa que es superior en
hombres, esto quiere decir, que actualmente existe menos diferencias de gĂŠnero,
en cuanto a la prĂĄctica deportiva, pero aun asĂ podemos observar que sĂłlo el
7,3 % piensa que las mujeres practican mĂĄs deporte que los hombres, es decir,
aun se puede ver una hegemonĂa masculina en el mundo deportivo, aunque vamos
por buen camino.
Dentro de las
personas que piensan que la mujer prĂĄctica mĂĄs deporte, dicen que es porque
estĂĄn mĂĄs interesadas que los hombres en adelgazar, cuidarse y mantener la
lĂnea, es decir, que lo hacen mĂĄs por razones de salud, casi siempre como
recreaciĂłn y muy pocas veces participan en la competiciĂłn, ven el deporte como un medio
para conseguir un fin, estar en forma, o en un estado saludable. Mientras que
los hombre practican deporte para entrenar.
Muchas mujeres
admiten que han practicado deporte pero que en la actualidad no lo practican,
esto quiere decir, que la prĂĄctica deportiva en el gĂŠnero femenino, es mĂĄs
comĂşn en la adolescencia, ya que hasta los 16 aĂąos, tienen educaciĂłn fĂsica
implantada en su curriculum como asignatura obligatoria, y que una vez que
pasas esta, ya no lo ejerces, esto se debe a diversos temas como pueden ser la
creaciĂłn de una familia y la falta de tiempo por el trabajo y los estudios, en
este aspecto los hombres no le dan tanta importancia a los estudios o no le
dedican tanto tiempo como para quitarles la prĂĄctica deportiva. DespuĂŠs de la adolescencia en la edad adulta
las mujeres suelen practicar deporte en salas colectivas con soporte musical y
por Ăşltimo decir que conforme las mujeres se hacen grandes a partir de los 50
aĂąos la actividad que mĂĄs practican es caminar y para ello lo hacen a una
intensidad un poco mĂĄs elevada para hacer mayor actividad fĂsica.
|
|
Hombre
|
Mujer
|
TOTAL
|
|||
|
%
|
(N)
|
%
|
(N)
|
%
|
(N)
|
|
|
5 aĂąos o menos
|
13.9
|
(502)
|
10.7
|
(303)
|
12.5
|
(806)
|
|
De 6 a 10 aĂąos
|
44.8
|
(1621)
|
39.2
|
(1117)
|
42.3
|
(2739)
|
|
De 11 a 15 aĂąos
|
24.4
|
(883)
|
18.9
|
(540)
|
22.0
|
(1424)
|
|
De 16 a 25 aĂąos
|
10.5
|
(381)
|
12.2
|
(348)
|
11.3
|
(730)
|
|
De 26 a 35 aĂąos
|
2.2
|
(79)
|
5.2
|
(149)
|
3.5
|
(228)
|
|
De 36 a 50 aĂąos
|
1.1
|
(41)
|
5.4
|
(154)
|
3.0
|
(196)
|
|
De 51 a 65 aĂąos
|
0.8
|
(30)
|
4.0
|
(114)
|
2.2
|
(145)
|
|
Con mĂĄs de 65 aĂąos
|
0.3
|
(10)
|
1.9
|
(55)
|
1.0
|
(65)
|
|
No recuerda
|
1.2
|
(41)
|
1.3
|
(38)
|
1.2
|
(80)
|
|
N.C.
|
0.8
|
(28)
|
1.0
|
(29)
|
0.9
|
(57)
|
|
TOTAL
|
100.0
|
(3622)
|
100.0
|
(2852)
|
100.0
|
(6474)
|
SegĂşn la encuesta (pregunta 14) , podemos afirmar que la mujer prefiere
practicar deporte por su cuenta sin competir (87%), a nivel recreativo y
sin federarse a ningĂşn tipo de club o deporte
y prefiere hacerlo en grupo, para
sociabilizarse y hablar con la gente. Este poco interĂŠs por la competiciĂłn es
porque escogen deportes de mantenimiento como son el aerobic, en los que no
existe la competiciĂłn. Para mejorar la presencia de la mujer en la alta
competiciĂłn dicen que se debe prestar mĂĄs atenciĂłn al deporte femenino en los
medios de comunicaciĂłn, mejorar las ayudas o subvenciones que reciben los clubs
femeninos, aumentar la presencia de mujeres en altos cargos de organismos
deportivos, pero por excelencia se cree que donde mĂĄs se debe incidir para
fomentar la alta competiciĂłn femenina es en el fomento de la competiciĂłn entra
niĂąas y chicas jĂłvenes.
|
|
Hombre
|
Mujer
|
TOTAL
|
|||
|
%
|
(N)
|
%
|
(N)
|
%
|
(N)
|
|
|
Participa en ligas o competiciones deportivas nacionales
|
3.7
|
(78)
|
1.6
|
(22)
|
2.8
|
(101)
|
|
Participa en ligas o competiciones locales o provinciales
|
14.3
|
(309)
|
3.6
|
(50)
|
10.1
|
(360)
|
|
Compite con amigos por divertirse
|
15.6
|
(336)
|
5.1
|
(71)
|
11.4
|
(408)
|
|
Hace deporte sin preocuparse de competir
|
64.8
|
(1401)
|
87.1
|
(1222)
|
73.6
|
(2623)
|
|
Otra respuesta
|
0.7
|
(16)
|
1.0
|
(14)
|
0.9
|
(30)
|
|
N.C.
|
0.9
|
(19)
|
1.6
|
(22)
|
1.2
|
(42)
|
|
TOTAL
|
100.0
|
(2162)
|
100.0
|
(1403)
|
100.0
|
(3566)
|
Evitan los deportes
de contacto y de riesgo, como pueden ser el fĂştbol, baloncesto, deportes de
aventura, automovilismo; y prefieren deportes como la nataciĂłn, las gimnasias
suaves e intensas (gimnasia de mantenimiento, gimnasia con soporte mĂşsical…) ya
que en estos tipos de deportes o actividades fĂsicas, no dependes de nadie,
Ăşnicamente dependes de tus capacidades condicionales y coordinativas, en
definitiva, les gusta los deportes donde
se puedan relacionar con la gente en los que no haya competiciĂłn, ni incertidumbre
(riesgo).
Las mujeres
atribuyen la falta de prĂĄctica deportiva a las cargas familiares y a la
disponibilidad del tiempo mientras que los hombres le dan mucho peso a las
costumbres tradiciĂłn y cultura, esto refleja como muchos hombres estĂĄn anclado
en el pasado, y son muy tradicionales, viendo a la mujer en muchos aspectos
inferior. Asocian mĂĄs el deporte a la figura de los hombres y la figura de las mujeres
la asocian mĂĄs a la familia. (Pregunta 33)
En cuanto a los
eventos deportivos, la mujer no asiste a estos en la misma proporciĂłn que los
hombres, al igual que ve en menor medida, las diferentes disciplinas en la tele y lee la
prensa deportiva, esto puede ser una causa por la que las mujeres no practiquen
tanto deporte, ya que el asistir a eventos y el estar mĂĄs enterado y
relacionado con un deporte te lleva a practicarlo. AdemĂĄs las mujeres que
asisten a eventos, lo hacen a partidos de fĂştbol o de baloncesto siendo estos,
deportes minoritarios que no les gustan, esto nos lleva a la conclusiĂłn de que
lo hacen por acompaĂąar a su marido, pareja o amigos.
Pregunta 41
|
|
Hombre
|
Mujer
|
TOTAL
|
|||
|
%
|
(N)
|
%
|
(N)
|
%
|
(N)
|
|
|
Frecuentemente
|
12.9
|
(566)
|
4.3
|
(193)
|
8.5
|
(760)
|
|
De vez en cuando
|
23.3
|
(1026)
|
11.7
|
(526)
|
17.4
|
(1553)
|
|
Pocas veces
|
25.7
|
(1128)
|
17.1
|
(772)
|
21.3
|
(1901)
|
|
Nunca
|
37.6
|
(1655)
|
66.4
|
(3001)
|
52.2
|
(4657)
|
|
N.C.
|
0.5
|
(21)
|
0.6
|
(26)
|
0.5
|
(47)
|
|
TOTAL
|
100.0
|
(4398)
|
100.0
|
(4521)
|
100.0
|
(8920
|
En la pregunta 56 y 58 donde pregunta que ¿si
les gustarĂa que su hija o hijo hicieran deporte profesional? Los mismos
encuestados ponen mayoritariamente que sĂ, pero hay un mayor porcentaje tanto
de hombres como de mujeres que dicen que les gustarĂa que su hijo sea
profesional, pero no su hija, aunque la diferencia sea mĂnima quiere decir que
las mismas personas que apoyan el profesionalismo deportivo de los hombres no apoyan
tanto el de las mujeres, es decir se vuelve a ver la hegemonĂa y en el deporte de los hombres, aunque sea
mĂnima.
|
|
|
|
|
PREGUNTA 56
|
|
Con independencia de que Ud. tenga alguna hija o no, ¿le
gustarĂa o le hubiese gustado que una hija suya hiciera
|
|
deporte de alta competiciĂłn o deporte profesional?
|
|
|
Hombre
|
Mujer
|
TOTAL
|
|||
|
%
|
(N)
|
%
|
(N)
|
%
|
(N)
|
|
|
SĂ, le
gustarĂa/le hubiese gustado
|
75.0
|
(3298)
|
67.4
|
(3045)
|
71.1
|
(6343)
|
|
No le
gustarĂa/le hubiese gustado
|
12.0
|
(527)
|
18.6
|
(841)
|
15.3
|
(1369)
|
|
N.S.
|
11.3
|
(497)
|
12.4
|
(561)
|
11.9
|
(1059)
|
|
N.C.
|
1.7
|
(75)
|
1.6
|
(72)
|
1.7
|
(148)
|
|
TOTAL
|
100.0
|
(4398)
|
100.0
|
(4521)
|
100.0
|
(8920
|
|
PREGUNTA 58
|
|
Con independencia de que Ud. tenga algĂşn hijo o no, ¿le
gustarĂa o le hubiese gustado que una hijo suyo hiciera
|
|
deporte de alta competiciĂłn o deporte profesional?
|
|
|
Hombre
|
Mujer
|
TOTAL
|
|||
|
%
|
(N)
|
%
|
(N)
|
%
|
(N)
|
|
|
SĂ, le gustarĂa/le hubiese gustado
|
78.0
|
(3431)
|
71.3
|
(3222)
|
74.6
|
(6653)
|
|
No le gustarĂa/le hubiese gustado
|
10.0
|
(441)
|
15.3
|
(693)
|
12.7
|
(1134)
|
|
N.S.
|
10.3
|
(453)
|
11.6
|
(525)
|
11.0
|
(979)
|
|
N.C.
|
1.6
|
(72)
|
1.8
|
(80)
|
1.7
|
(152)
|
|
TOTAL
|
100.0
|
(4398)
|
100.0
|
(4521)
|
100.0
|
(8920
|
Aun asĂ, personalmente pienso que
sigue existiendo esa desigualdad de gĂŠnero en todos los ĂĄmbitos y en este caso
en el mundo del deporte o de la actividad fĂsica.
Las mujeres practican
mucho mĂĄs deporte que antes, pero no superan a los hombres en ningĂşn caso, ya
sea por factores genĂŠticos en los
que la fisiologĂa neuronal y hormonal de
la mujer les lleva a practicar un deporte u otro, decantarse por deportes de
menos riesgo y sin contacto, ya que son sujetos menos agresivos y mĂĄs sociales,
tanto por la segregaciĂłn hormonal como por el desarrollo cerebral; por los factores culturales y sociales, la
mujer siempre ha sido, la ama de casa, la que se encarga de la familia, la
figura femenina, bella frĂĄgil y esbelta, a la que no le pega nada algunos
deportes donde se ensucian y no se
ensalza esa figura. Aunque haya evolucionado la sociedad al ritmo que lo ha
hecho estos factores aĂşn influyen ya que las mujeres que tienen actualmente 50 aĂąos o mĂĄs, han
sido educadas de manera muy diferente. Por ello, a veces es difĂcil desligar los
factores culturales, de las acciones de la vida, y por ello en estas edades no
es tan habitual la prĂĄctica deportiva.
Cabe decir, que
vamos en buen camino y que aunque EspaĂąa sea una sociedad avanzada como he
seĂąalado antes, estĂĄ aĂşn por debajo de paĂses como Noruega, Suecia, Finlandia,
Dinamarca. En los que las desigualdades entre hombre y mujeres en la prĂĄctica
deportiva y en todas las estructuras e instituciones de la sociedad son
menores. AĂşn con todo esto en estos paĂses, existen y se siguen estudiando las
desigualdades sociales entre hombres y mujeres en todos los aspectos de la
vida.
Resulta difĂcil
decirlo, pero el machismo y la desigualdad entre gĂŠnero es una realidad, que
existe en menor o en mayor medida en todo el mundo, y yo personalmente lo veo
difĂcil de eliminar, ya que pienso que aunque las mujeres y los hombre tengan
los mismos derechos ( ayudas, salarios, cargos…), hay diferencias genĂŠticas,
que determinan diferentes comportamientos y preferencias propios de un hombre
(agresividad, competitividad…) y de una mujer (compaĂąerismo, solidaridad,
elegancia…) y diferencias fĂsicas, que determinan en muchos casos por ejemplo
la elecciĂłn de un trabajo u de otro, como por ejemplo los trabajos pesados con
mayores exigencias fĂsicas o deportes con mayores exigencias de la fuerza serĂĄn
elegidos por los hombres, y los deportes en los que el adversario no participa
simultĂĄneamente, son mĂĄs fino y requieren mayor precisiĂłn y elegancia, serĂĄn
escogidos por las mujeres.
Referencias bibliogrĂĄficas:
Enlaces:
webgrĂĄfia:
http://ruc.udc.es/bitstream/2183/9078/1/ActasGEXAFD3.pdf
BibliogrĂĄfia:
- Manrique, J.C., Torrego, L., LĂłpez, V. y Monjas, R. (2009).
Factores que determinaron una educaciĂłn fĂsica y deportiva de gĂŠnero
durante el franquismo. Apunts, educaciĂłn fĂsica y deportes, 98, 5-14.
Disponible en: http://articulos-apunts.edittec.com/98/es/098_005-014_es.pdf
- Manrique, J.C. (2003). La EducaciĂłn FĂsica femenina y el ideal de mujer en la etapa franquista. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad FĂsica y el Deporte, 3(10), 83-100. Disponible en: http://cdeporte.rediris.es/revista/revista10/artmujer.htm
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