La obesidad deberĂa ser un problema de estado. Ya que porcentajes tan elevados de poblaciĂłn con obesidad, alrededor del 30% en EspaĂąa, repercute directamente en la economĂa del paĂs (mayor gasto sanitario en tratamientos mĂŠdicos, mayor nĂşmero de bajas laborales y descenso de la productividad laboral por escasa capacidad funcional y resistencia aerobica).este problema debe ser tratado de una forma coordinada entre instituciones gubernamentales, y profesionales de la salud (mĂŠdicos, psicĂłlogos, enfermeros, nutricionistas, fisioterepeutas y graduados en EducaciĂłn fĂsica). Para de esta forma crear programas de actividad fĂsica saludable y cambiar el estilo de vida de muchas personas.
Podemos definir la obesidad como una enfermedad crĂłnica, caracterizada por el aumento de grasa corporal y que estĂĄ asociada con un mayor riesgo para la salud del individuo (Manuel Moreno, 2012). Para diagnosticar la obesidad es comĂşnmente usado el IMC (Ăndice de masa corporal). Este relaciona el peso y la altura (kg/m*m), estableciendo criterios normativos o umbrales a partir de los cuĂĄles un adulto posee obesidad. Estos valores en el adulto hombre son de 25 kg/m*m para tener sobrepeso y 30 kg/m*m para tener obesidad.
De esta forma, Alberti et al. (2009) identifica diferentes factores fisiolĂłgicos que normalmente se relacionan con la obesidad. Estos factores son: la grasa visceral, hipertensiĂłn, triglicĂŠridos elevados, resistencia a la insulina, concentraciones bajas de la lipoproteĂna de alta densidad (HDL) y altas concentraciones de LDL.
De todos los factores nombrados anteriormente, la grasa visceral es el mayor factor de riesgo para producir una inflamaciĂłn sistemĂĄtica, hiperlipidemia y riesgo de enfermedad cardiovascular (Pedersen & Saltin, 2015).
A nivel fisiolĂłgico, se secreten biomarcadores pro-inflamatorios tales como prostaglandinas, proteĂna C-reactiva, citoquinas como las interleuquinas, leptina y Factor de necrosis tumoral alfa TNFÎą, relacionĂĄndos todos ellos, con la inflamaciĂłn sistemĂĄtica.(Ellulu, Khaza’ai, Rahmat, Patimah, & Abed, 2016).
AdemĂĄs, a nivel muscular se entorpece el metabolismo de la glucosa (resistencia a la insulina), que unido a una dieta rica en carbohidratos de manera repetitiva, va a producir una hiperglucemia que a su vez producirĂĄ un estado inflamatorio crĂłnico (Esposito et al., 2002).
Actualmente, muchos estudios asocian la obesidad con un estilo de vida sedentario y una mala nutriciĂłn (Bullock, Griffiths, Sherar, & Clemes, 2017) , ademĂĄs de un bajo fitness cardiorespiratorio (Lakka et al., 2003). Esto se debe a que en la sociedad tan industrializada en la que vivimos, pasamos muchas horas tumbados o sentados frente al televisor o al ordenador, tanto en el trabajo como fuera de ĂŠl (Loaisa, Carrillo, Cutre, & Gimeno, 2015).
Por lo tanto, como profesionales de la actividad fĂsica y conociendo que el ejercicio es la medicina para muchas enfermedades, entre ellas las metabĂłlicas (Pedersen & Saltin, 2015), debemos de incidir en promover la actividad fĂsica saludable a travĂŠs de diferentes estrategias, consiguiendo que este tipo de poblaciĂłn, que en muchas ocasiones estĂĄ desmotivada y tiene problemas de adherencia (Livhits et al., 2010), empiece a hacer actividad fĂsica, cambiando por completo su estilo de vida.
En definitiva, cuando nos enfrentamos a trabajar con personas con obesidad, no nos debemos de centrar Ăşnicamente en la patologĂa fisiolĂłgica y en ver quĂŠ ejercicio es mĂĄs eficiente y efectivo, sino que debemos de tratar el problema desde una perspectiva mĂĄs global incidiendo en los aspectos psicosociales (Loaisa et al., 2015).
En consecuencia, en nuestros programas de actividad fĂsica debemos de mantener un clima positivo, planteando tareas novedosas y cambiantes, para de esta forma motivar a los participantes, aumentar su compromiso motor y su adherencia (GonzĂĄlez-Cutre, Sicilia Y Moreno, 2011). Debemos de atender a la teorĂa de la autodeterminaciĂłn, satisfaciendo sus tres necesidades psicolĂłgicas bĂĄsicas: relaciĂłn con los demĂĄs, autonomĂa y competencia. (Ryan & Deci, 2000).
DOCUMENTAL OBESIDAD Y ADOLESCENCIA:
ENTRENAMIENTO ENFOCADO A LA PĂRDIDA DE PESO:
No hay comentarios:
Publicar un comentario